Lo primero que me dijo fue “ahí que sacarla, es de mal agüero”, pero dentro de mi pensaba no me importa a mi me da es miedo... en el quinto piso me dijo “saca una escoba de tu casa y yo la saco” y yo sin poder perder la oportunidad me fui en busca de la escoba y oh! oh! la vi, posaba en la pared del corredor que va de mi apartamento al de ella, pareciera que midiera tres metros pero bueno me arme de valor y termine de subir. Saque la escoba, se la entregue y salí corriendo para esconderme en mi casa . Entrecerré la puerta y por medio del ojo mágico vi como la espantaba pero la mariposa se negaba a salir de nuestro hogar. Yo la seguí observando desde el ojo mágico de mi puerta y veía como la mariposa aleteaba en frente de ella, como si no le importara salir lastimada, o quizás muerta. Ella por fin la oprimió con la escoba contra la pared y me dijo pásame un pedazo de papel higiénico yo lo pensé pero bueno accedí, tenia que seguir aprovechando la oportunidad, tome un kleenex y rápidamente fui hasta el corredor a entregárselo pero de repente la mariposa escapo de la escoba y salió volando entre las dos y yo salí a brincos gritando hasta mi casa, creo que grite muy duro porque mi vecino del quinto piso salió, se asomo y la ver que era un simple mariposa se entro de nuevo.
Finalmente ella la cogió y la boto por una ventana del edificio alivianando así la carga de tenerla a nuestro lado.
jueves 3 de mayo de 2007
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